IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Negarán los dioses su sabiduría,
porque puede que nos demos cuenta
que la maldad no solo reside en la tierra,
negarán las almas su calma,
porque puede que el dolor
nunca más exista,
entre llantos y océanos de sangre,
viaja lenta la libertad,
encadenada a una paz
que pesa como el mundo,
pasarán los milenios,
y ella seguirá atada a nuestros sueños,
porque nunca nos calmó la calma,
el silencio aturde
para quien no ha conocido la muerte,
y aún entre ruido, su esencia amenaza,
nunca se sabe cuando
el silencio permanecerá,
más nunca la guerra admiró la memoria,
porque el olvido la libera,
porque la luz encerrada no ilumina,
y así la mentira,
porque la luz libre calma todo mar,
y así la verdad,
pulcritud en la cornisa,
temor a un paso del precipicio,
caeremos al olvido intactos,
esperando a que el vacío nos contenga,
pero nunca la oscuridad
hubo de alimentar
a los seres que se han perdido,
la muerte no nos encontrará,
pero nos buscará
hasta que volvamos a vivir.
porque puede que nos demos cuenta
que la maldad no solo reside en la tierra,
negarán las almas su calma,
porque puede que el dolor
nunca más exista,
entre llantos y océanos de sangre,
viaja lenta la libertad,
encadenada a una paz
que pesa como el mundo,
pasarán los milenios,
y ella seguirá atada a nuestros sueños,
porque nunca nos calmó la calma,
el silencio aturde
para quien no ha conocido la muerte,
y aún entre ruido, su esencia amenaza,
nunca se sabe cuando
el silencio permanecerá,
más nunca la guerra admiró la memoria,
porque el olvido la libera,
porque la luz encerrada no ilumina,
y así la mentira,
porque la luz libre calma todo mar,
y así la verdad,
pulcritud en la cornisa,
temor a un paso del precipicio,
caeremos al olvido intactos,
esperando a que el vacío nos contenga,
pero nunca la oscuridad
hubo de alimentar
a los seres que se han perdido,
la muerte no nos encontrará,
pero nos buscará
hasta que volvamos a vivir.