susoermida
Poeta recién llegado
La noche es perpendicular, es negrura llena
de tristes y férvidas sensaciones.
Es el momento de la luz huida y es donde
nacen y emergen los sentires
del día sobre el que me levanto.
Es la noche madre recogida o expandida, pecho
de dulces y alimento cotidiano que se sucede como longitudes
aprehendidas, como prontos que dejan de suceder.
Es residuo, cueva, confesionario de los tormentos.
Negruras que el corazón acepta para seguir blanqueando la vida.
Pasa la noche como hoja olvidada
dejando todos los residuos surgidos y sueños repetidos
para el letargo de otros venideros.
Restos que el día deposita en la oscura memoria
de las sensaciones desconocidas y su velo de confesionario.
Allí se reza o se calla, se lamenta o se alegra,
preparando el análisis antes de entrar
en la oscuridad, en la antesala de los fines.
de tristes y férvidas sensaciones.
Es el momento de la luz huida y es donde
nacen y emergen los sentires
del día sobre el que me levanto.
Es la noche madre recogida o expandida, pecho
de dulces y alimento cotidiano que se sucede como longitudes
aprehendidas, como prontos que dejan de suceder.
Es residuo, cueva, confesionario de los tormentos.
Negruras que el corazón acepta para seguir blanqueando la vida.
Pasa la noche como hoja olvidada
dejando todos los residuos surgidos y sueños repetidos
para el letargo de otros venideros.
Restos que el día deposita en la oscura memoria
de las sensaciones desconocidas y su velo de confesionario.
Allí se reza o se calla, se lamenta o se alegra,
preparando el análisis antes de entrar
en la oscuridad, en la antesala de los fines.