IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
En mi pecho, late mi pesadez,
porque tu gravedad
nunca para de sostenerme,
en mi mente, piensa mi cielo,
porque tus infiernos,
me han comenzado a advertir,
que no despertaremos,
si no soñamos lucidamente,
en un sueño inmenso,
parece que camino
sobre una eternidad destinada
a nunca entenderse transitable,
pausa mortal,
nadie puede enfrentar su quietud,
aire que enmudece,
y el sol sale una vez más,
con una resignación completa,
sin poder detener,
el ascenso de una nueva noche lapidaria.
porque tu gravedad
nunca para de sostenerme,
en mi mente, piensa mi cielo,
porque tus infiernos,
me han comenzado a advertir,
que no despertaremos,
si no soñamos lucidamente,
en un sueño inmenso,
parece que camino
sobre una eternidad destinada
a nunca entenderse transitable,
pausa mortal,
nadie puede enfrentar su quietud,
aire que enmudece,
y el sol sale una vez más,
con una resignación completa,
sin poder detener,
el ascenso de una nueva noche lapidaria.