Eósforo
Poeta asiduo al portal
En una noche estrellada
frente al mar, junto a la luna,
escuché un canto de cuna
de una sirena encantada
que sobre un escollo atada
buscaba su marinero,
porque un fuerte aguacero
su barca había dañado;
y el corazón destrozado,
dejándolo sin barquero.
Dicen que se fue nadando;
que lo engulló una ballena
y que la gran luna llena
su camino iba guíando;
que del frío iba temblando
por el iceberg de sus ojos,
mientras contaba los piojos
en su cabellera de plata,
que caía como catarata
robándole los enojos.
Otros cuentan que es leyenda
y qué en el fondo del mar
su enorme sed puede calmar
con un esfero y agenda;
que antes que la luna encienda
eleva al cielo el tridente
y a su sol impertinente
le reclama que se aparte
para hacer del cielo Arte,
y de su voz el poniente...
frente al mar, junto a la luna,
escuché un canto de cuna
de una sirena encantada
que sobre un escollo atada
buscaba su marinero,
porque un fuerte aguacero
su barca había dañado;
y el corazón destrozado,
dejándolo sin barquero.
Dicen que se fue nadando;
que lo engulló una ballena
y que la gran luna llena
su camino iba guíando;
que del frío iba temblando
por el iceberg de sus ojos,
mientras contaba los piojos
en su cabellera de plata,
que caía como catarata
robándole los enojos.
Otros cuentan que es leyenda
y qué en el fondo del mar
su enorme sed puede calmar
con un esfero y agenda;
que antes que la luna encienda
eleva al cielo el tridente
y a su sol impertinente
le reclama que se aparte
para hacer del cielo Arte,
y de su voz el poniente...
Última edición: