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Noche de viernes santo

Marisa

Poeta adicto al portal
Queridos amigos de mundo poesía, con estos versos quiero llevarles un poquito de mi tierra Andaluza y su tradición de Semana Santa.






NOCHE DE VIERNES SANTO




La noche galopa a lomos de la tristeza,
mientras un delirante suspiro,
resuena en el vacío
engalanando de suspense la agonía.


El racheo silencioso de unos pasos
que a Cristo llevan sobre su costal
es el único sonido
que se advierte en la oscuridad.


La brisa se viste de luto,
el asfalto comienza a temblar,
mientras Cristo yace en su lecho de muerte,
sin mas mortaja que un crudo calzón
y un calvario de terciopelo negro
que rodea su cuerpo sin vida
cubriéndolo negro crespón,
tan solo unos ramilletes de iris
custodian a nuestro señor.


El cielo se ha cerrado en banda,
unos gotas de nostalgia,
caen en la encrucijada de esta muerte
sangrienta y sin sentido.


Sobre el empedrado calvario
una solemne cruz,
con un sudario ondeando al viento
como queriendo echar a volar,
tres clavos de acero fundido
y una corona de espinas
de un puntiagudo rosal.


Más adelante,camina María,
trayendo en su regazo
al hijo que la muerte le arrebató,
agonía de la quinta angustia,
dolor del mayor dolor,
los dejan un rato a solas
para darse el ultimo adiós.



La gente llora en las esquinas
yen los templos reza la devoción,
todos andamos perdidos
porque Jesús nos dejó
sumidos en basta tristeza
en tosca desesperación.


Como fieras recién heridas,
vamos dando tumbos
por cada sombrío rincón:
unos se rasgan las vestiduras,
otros tocan en su gastado tambor
el desgarrador grito de muerte,
mientras el cirio quemado
y ano tiene ningún color,
pues el helado viento que sopla
lo apagó...
dejando a oscuras nuestros corazones,
crispados por la frustración.


Algunos lo llevan al sepulcro
intentando creer en la profecía
y esperando con resignación
que se cumpla la promesa
de su proclamada resurrección.


Ya está todo consumado
y la reina adjunta al cielo
vaga por las calles,
sin rumbo, ni control,
sin mas compañía
suela de un grupo de paisanos
que intentan ahuyentar su quebranto
su amarga y bellísima soledad.


¡Ay,Madre eterna de todos los hombres!
privilegiada entre los mortales,
por ser concebida sin mancha original.
Son tus dolores, mi pena,
tu tristeza, mi malestar.



Pero en la soledad de esta noche
tú,no te quedarás
aguantando más puñales de plata
ni espinas de ningún rosal.


Vendrás conmigo a tu casa,
a tu casa de hermandad,
para arroparte en tu angustia
y en tu fría soledad.


¡Vente conmigo Madre,
que en tus bellos ojos azules
volverá de nuevo a brillar
la sublime y dulce alegría
de verlo Resucitar!




Marisa del Olmo
Semana Santa 2013
 
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