Trinity
Vampiro.
No tienes idea, amada mía,
de todas la veces que me quedé en blanco
mirando por la ventana
pensando en ti, pensando en nada
hablando contigo, hablando con la nada.
De todos los poemas que no pude ni escribir
porque el vacío llegaba a mis huesos
a mi cerebro, a mi espíritu.
Todo se vaciaba una y otra y otra vez...
Todo menos el mustio pensamiento
de que ya no estarías más
y absolutamente todo lo que era,
lo que deseaba, lo que soñaba,
se quedaba perenne, tieso, frío...
Y así fueron pasando los días, los meses, los años...
Hasta que un día
me convertí en la más grande tristeza
que jamás pensé que sería posible experimentar.
de todas la veces que me quedé en blanco
mirando por la ventana
pensando en ti, pensando en nada
hablando contigo, hablando con la nada.
De todos los poemas que no pude ni escribir
porque el vacío llegaba a mis huesos
a mi cerebro, a mi espíritu.
Todo se vaciaba una y otra y otra vez...
Todo menos el mustio pensamiento
de que ya no estarías más
y absolutamente todo lo que era,
lo que deseaba, lo que soñaba,
se quedaba perenne, tieso, frío...
Y así fueron pasando los días, los meses, los años...
Hasta que un día
me convertí en la más grande tristeza
que jamás pensé que sería posible experimentar.
Última edición: