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No sigue la luz...

Jairo Castillo Romerin

Poeta adicto al portal
NO SIGUE LA LUZ...


No sigue la luz encandilando dientes
ni la quemazón de papiros regodeando islas,
aquí la tarde ya tiznó la escena
donde regularmente asoma su cara
el invicto esplendor de una mariposa.


Pero dura la nostalgia,
quema en los ojos la desdicha.


Ya brindé por la espera y su escafandra,
ya habilité la línea donde he de escribir la nada.

Perdura la conciencia, casi me inculpa,
y golpea con nudillos metálicos
la paz que posiblemente reservé para la vida.


No sigue la luz causando escozor de mimbres
sobre solitarias plazas en que se recuesta la vista.


Todavía espero las antorchas,
los cálices ardientes,
pulimiento de dientes crujen mis aristas.
 
Última edición:
En que se recuesta la vista... Valla me gusta mucho tu manera de escribir tan poetica, sensible y sencilla( que parezca facil algo muy dificil) para este poema surrealista. Espero leerte mas a menudo un abrazo desde españa de un español.
 
Amigo, todo un honor me haces al considerar mi poema, me encantó que te haya gustado. También procuraré leerte.
Abrazos desde Colombia.

En que se recuesta la vista... Valla me gusta mucho tu manera de escribir tan poetica, sensible y sencilla( que parezca facil algo muy dificil) para este poema surrealista. Espero leerte mas a menudo un abrazo desde españa de un español.
 
NO SIGUE LA LUZ...


No sigue la luz encandilando dientes
ni la quemazón de papiros regodeando islas,
aquí la tarde ya tiznó la escena
donde regularmente asoma su cara
el invicto esplendor de una mariposa.


Pero dura la nostalgia,
quema en los ojos la desdicha.


Ya brindé por la espera y su escafandra,
ya habilité la línea donde he de escribir la nada.

Perdura la conciencia, casi me inculpa,
y golpea con nudillos metálicos
la paz que posiblemente reservé para la vida.


No sigue la luz causando escozor de mimbres
sobre solitarias plazas en que se recuesta la vista.


Todavía espero las antorchas,
los cálices ardientes,
pulimiento de dientes crujen mis aristas.


Sensible obra de ardor vivificante que se recuerta
y sugiere en ese anonimo sentimiento del crujido,
de las aristas dolientes. felicidades. luzyabsenta
 
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