Cuentista
Silencio, un cuento.
NO QUIERO MORIR SOLO
“Es requisito indispensable para ser un buen loco,
el no querer estar cuerdo”.
Estos ojos han vivido sueños obsequiados en locura,
he soñado sueños con luz de plata bañado en grata irrealidad,
ojalá no despierte.
Destella la espléndida neblina... una vez más
tan lujosa, que embellece locamente a mi cabeza
pobres cuerdos, no han amado con locura
en romántica abundancia logro hacerlo
y si estoy loco ¡envidiadme!
Ciertamente, no verán lo que yo veo en hipnótica laguna
donde la negrura de las sombras, me habla.
Despunta mi mente ebria, sobre las lúcidas en calma
a sí mismo, despunta cada pensamiento mío
en lunática cordura.
Envidiadme si estoy loco, así lloro... ¡con locura!
La belleza demencial solloza en mis ojos idos
y al cerrarlos, nada cambia.
Delirio febril ¡aléjame!, aléjame del juicio una vez más
concediendo a mi razón estar perdida en un abismo enloquecido
pues es allí, donde mora la hermosura no descrita
al amar en desvarío con la más loca pasión.
Turbado, observo ante vosotros la escabrosa sensatez
y esa, me aterra, ¿es posible alcanzar al sereno raciocinio?
Sigo prometido a un profundo sueño enajenado
de opulenta majestad, querida locura ¡suéñame esta noche!
Puedes trastornar a mi cabeza con el sueño de un loco,
en verdad, loco estoy al delirar enamorado.
Cuán maravilloso amor desequilibra la balanza cabal,
otorgándole desorden a mi nervioso y chiflado corazón,
el cual, late alocado.
En una de aquellas noches de oscurísima profundidad,
me apareció el espectro al que escribía
¿Estaban sanos mis gráciles ojos?
Tan solo con la tupida locura, puedo ver volátil a la que existe
en la memoria de los cuerdos, y en la mía... mi amada señora.
Empapado en sublime paranoia y absoluta soledad
envejece mi cuerpo de joven mente, mientras tanto,
no quiero morir solo.
“Cuentista 2016”.
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