chejonak
Poeta recién llegado
Un día me cortaron las piernas,
me colgaron de una cuerda,
vi mis pensamientos volar en las alturas
sufriendo por volver,
cayendo para aprender,
siendo quien nunca quise ser,
suponiendo mentiras que dije,
dijiste y no escuché.
Pensé en castigo y me vi gravitando,
sentí un te maldigo, y ella se marcha.
El centro del incendio nunca encontré,
camine por la cuerda
en la que me colgué,
inspire algo no sé que fue,
pero cuerpo tenia
y al espacio me sometía,
el sol que salía,
y yo queriendo ser quien pudo ser,
nada mas que eso,
midiendo manías,
respirando y hablando en silencio,
nada mas que eso,
un lugar, un tiempo,
un montón de almas sin cuerpos.
En algún lugar de mí encontré
una rosa y una mujer,
algo tan sublime
que al verlo sentí:
que no me pertenecía a mí,
donde li vi, lo deje ahí.
me colgaron de una cuerda,
vi mis pensamientos volar en las alturas
sufriendo por volver,
cayendo para aprender,
siendo quien nunca quise ser,
suponiendo mentiras que dije,
dijiste y no escuché.
Pensé en castigo y me vi gravitando,
sentí un te maldigo, y ella se marcha.
El centro del incendio nunca encontré,
camine por la cuerda
en la que me colgué,
inspire algo no sé que fue,
pero cuerpo tenia
y al espacio me sometía,
el sol que salía,
y yo queriendo ser quien pudo ser,
nada mas que eso,
midiendo manías,
respirando y hablando en silencio,
nada mas que eso,
un lugar, un tiempo,
un montón de almas sin cuerpos.
En algún lugar de mí encontré
una rosa y una mujer,
algo tan sublime
que al verlo sentí:
que no me pertenecía a mí,
donde li vi, lo deje ahí.