Odisea
Poeta recién llegado
Mil horas, las horas sentadas,
sucumbe mientras tanto el aire perfumado
y las risas acostumbradas se vuelven polvo en libros...
Una luz va escalando
y su seriedad se torna morada
de tanto espanto, que haya visto un Dios,
al amor.
Ser el templo y las aguas construyendo cada pálpito,
contemplando las gotas de lluvia caer como un pez,
sin más, las nubes y un poco más
me atrevo a preguntar ...
¿Cuál es la cuestión?.
Mil horas son el vicio en la luna
y su amor respondiendo sus plegarias,
encantadas las oraciones que atribuyan al deseo,
es eso, quizá más
Estoy en el temporal que apetecido
muestra sus colmillos en la soledad
que espera... Lo he visto atrás de mis ojos, solo al llover.
Cruel desengaño que sangra carmesí,
observar las grietas olvidando la montaña..
sucumbe mientras tanto el aire perfumado
y las risas acostumbradas se vuelven polvo en libros...
Una luz va escalando
y su seriedad se torna morada
de tanto espanto, que haya visto un Dios,
al amor.
Ser el templo y las aguas construyendo cada pálpito,
contemplando las gotas de lluvia caer como un pez,
sin más, las nubes y un poco más
me atrevo a preguntar ...
¿Cuál es la cuestión?.
Mil horas son el vicio en la luna
y su amor respondiendo sus plegarias,
encantadas las oraciones que atribuyan al deseo,
es eso, quizá más
Estoy en el temporal que apetecido
muestra sus colmillos en la soledad
que espera... Lo he visto atrás de mis ojos, solo al llover.
Cruel desengaño que sangra carmesí,
observar las grietas olvidando la montaña..
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