Poetacandente
Poeta asiduo al portal
No hay tiempo para el perdón.
Las nubes pasean por la oscuridad del alba dormida
que no distingue el crepúsculo de manchas sombrías.
Divulgan vientos de perjudiciales almas perdidas,
que exhaustas, lloran el único minuto del mediodía.
La tarde fertiliza el suelo para el sudor de la noche.
Y oscurece la piel que disfruta ciega de la alevosía
para mimetizar el pigmento lúgubre de fantoches...
pierden su esencia en las tinieblas llegando negros al día.
Llega la noche en un tétrico crujir de dientes
que no volverán a desgarrar frutos de la primavera.
Pues ha llorado veneno la noche que me miente
dejando mi ilusión ilusionada con hambre de flores tiernas.
Me aterroriza que la madrugada dure pocas horas
para dejar el mediodía con un lapso de breve agonía
que llora moribundo despidiendo la aurora...
....sin recibir en la noche su misericordiosa amnistía...
Las nubes pasean por la oscuridad del alba dormida
que no distingue el crepúsculo de manchas sombrías.
Divulgan vientos de perjudiciales almas perdidas,
que exhaustas, lloran el único minuto del mediodía.
La tarde fertiliza el suelo para el sudor de la noche.
Y oscurece la piel que disfruta ciega de la alevosía
para mimetizar el pigmento lúgubre de fantoches...
pierden su esencia en las tinieblas llegando negros al día.
Llega la noche en un tétrico crujir de dientes
que no volverán a desgarrar frutos de la primavera.
Pues ha llorado veneno la noche que me miente
dejando mi ilusión ilusionada con hambre de flores tiernas.
Me aterroriza que la madrugada dure pocas horas
para dejar el mediodía con un lapso de breve agonía
que llora moribundo despidiendo la aurora...
....sin recibir en la noche su misericordiosa amnistía...