Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esas aves negras con almas descompuestas
rebuscan en los huecos
en frente de las cabezas, con picos de piedra
y uñas de cemento
Las moscas nadan en la nada,
carcomas de madera blanda y risas en sus alas
Este apretar de tiempo que se escapa entre los dedos quebrantados
Una sita pendiente entre fechas pospuestas
Esa duda que carcome los tuétanos.
La tierra se dispone, mientras la carne se resiste.
Tanto correr para ser finalmente atrapados
por la capa y esa Oz afilada que nos llama, y esta vez, no es un sueño.
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