luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡No es para guasa!
Tengo un vecino elefante,
se llama Dante,
que nunca sale de casa...
¡No es para guasa!
Se esconde tras sus orejas,
en un árbol o una reja.
Tiene miedo a las hormigas,
los gatos le dan fatiga,
los tigres, rinocerontes,
todo lo que anda en los montes.
Lo atiende un profesional
que no está mal
y le ha recetado un Tero
de compañero.
Así se hablan los dos
a media voz:
-El mundo me da pavor,
todos parecen mirarme.
Me hablan… no tengo voz.
¡Me aterra paralizarme!
-¿Tú te has mirado al espejo?
Nada debes de temer.
¡Olvida ya tu complejo!
¿Las hormigas qué han de hacer?
Mejor le temes al miedo
que anda por todas partes
haciendo cual domador,
sembrando siempre el terror.
Y...¡cambia de sintonía!
Como decía mi tía…
“nada como la amistad
para traer la alegría”
Tengo un vecino elefante,
se llama Dante,
que nunca sale de casa...
¡No es para guasa!
Se esconde tras sus orejas,
en un árbol o una reja.
Tiene miedo a las hormigas,
los gatos le dan fatiga,
los tigres, rinocerontes,
todo lo que anda en los montes.
Lo atiende un profesional
que no está mal
y le ha recetado un Tero
de compañero.
Así se hablan los dos
a media voz:
-El mundo me da pavor,
todos parecen mirarme.
Me hablan… no tengo voz.
¡Me aterra paralizarme!
-¿Tú te has mirado al espejo?
Nada debes de temer.
¡Olvida ya tu complejo!
¿Las hormigas qué han de hacer?
Mejor le temes al miedo
que anda por todas partes
haciendo cual domador,
sembrando siempre el terror.
Y...¡cambia de sintonía!
Como decía mi tía…
“nada como la amistad
para traer la alegría”