Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Niño piro
Niño piro, niño piro,
en tus ojos el reflejo de la hoguera
y en tu cara el deleite se adivina.
Con las ascuas tus manos bailotean
al unísono.
Niño piro, hoy tan solo un juego,
mañana un peligro.
En tu pecho, un suspiro si fenece la llama
y tu rostro se vuelve mortecino;
mas se llenan tus ojos de alegría
y hasta danza tu cuerpo si revive.
Que el destino te vuelva peregrino,
hacedor de bonanaza, constructivo.
Que deseches de ti malas ideas,
es todo lo que pido, niño piro.
Si mis ojos te miran como un héroe,
orgulloso y valiente, atrevido,
¿Qué más podría pedir, tu abuelo?
Niño piro, niño piro,
en tus ojos el reflejo de la hoguera
y en tu cara el deleite se adivina.
Con las ascuas tus manos bailotean
al unísono.
Niño piro, hoy tan solo un juego,
mañana un peligro.
En tu pecho, un suspiro si fenece la llama
y tu rostro se vuelve mortecino;
mas se llenan tus ojos de alegría
y hasta danza tu cuerpo si revive.
Que el destino te vuelva peregrino,
hacedor de bonanaza, constructivo.
Que deseches de ti malas ideas,
es todo lo que pido, niño piro.
Si mis ojos te miran como un héroe,
orgulloso y valiente, atrevido,
¿Qué más podría pedir, tu abuelo?
Última edición: