alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Niñito Dios
En un portal de Belén
un niñito fue a nacer,
para dar… mucho amor,
y como niñito crecer
y de grande tu vida dar;
Al morir en una cruz
con los brazos extendidos,
un abrazo te quiere dar
y que siempre sepas tú
que Cristo también,
fue niñito como tú .
Y sabe que tienes hambre
y que tienes frío
y a la tierra envió ángeles
en forma de personas:
que el hambre te quiten,
que del frío te cobijen,
que con amor te abracen,
que tu sueño velen,
que en la enfermedad te cuiden...
Esos ángeles son tus papás,
pero el niñito se hizo grande
y aunque envió ángeles a cuidarte,
él con sus alas extendidas
debajo de ellas te cuida
todos los días y a todas horas.
El es el Ángel Salvador,
que siempre tu vida guarda,
te salva desde pequeño
y aun cuando seas grande,
ese niñito, Dios,
que en un pesebre nació,
en una cruz el murió,
y murió para salvarte.
El mejor regalo que hoy puedes recibir
es al niñito Dios en tu corazón.
El ya no está en un pesebre
ni tampoco en una cruz,
anda buscando niñitos,
para nacer en su corazón.
Y quedarse allí por siempre,
Y que no solo lo recuerden
el día de Navidad.
Que lo sientan en su corazón.
Aquel niñito, que se hizo grande,
es el Cristo el Salvador:
Alicia Pérez Hernández
En un portal de Belén
un niñito fue a nacer,
para dar… mucho amor,
y como niñito crecer
y de grande tu vida dar;
Al morir en una cruz
con los brazos extendidos,
un abrazo te quiere dar
y que siempre sepas tú
que Cristo también,
fue niñito como tú .
Y sabe que tienes hambre
y que tienes frío
y a la tierra envió ángeles
en forma de personas:
que el hambre te quiten,
que del frío te cobijen,
que con amor te abracen,
que tu sueño velen,
que en la enfermedad te cuiden...
Esos ángeles son tus papás,
pero el niñito se hizo grande
y aunque envió ángeles a cuidarte,
él con sus alas extendidas
debajo de ellas te cuida
todos los días y a todas horas.
El es el Ángel Salvador,
que siempre tu vida guarda,
te salva desde pequeño
y aun cuando seas grande,
ese niñito, Dios,
que en un pesebre nació,
en una cruz el murió,
y murió para salvarte.
El mejor regalo que hoy puedes recibir
es al niñito Dios en tu corazón.
El ya no está en un pesebre
ni tampoco en una cruz,
anda buscando niñitos,
para nacer en su corazón.
Y quedarse allí por siempre,
Y que no solo lo recuerden
el día de Navidad.
Que lo sientan en su corazón.
Aquel niñito, que se hizo grande,
es el Cristo el Salvador:
Alicia Pérez Hernández
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