Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu risa niña
me iluminó esta mañana,
recordándote infantil mi niña,
mi niña entre las Alicia.
Sigue riendo para mí
niña de mi niña.
No dejes de reír,
deseo escuchar la vibración
de tus sendas juguetonas
y percibir tus labios abiertos al viento
con la mejor sonrisa
al vivir.
Ríe contenta para siempre mi niña linda
y aun cuando te vayas,
aun cuando te lleven,
aun cuando te alejen de mí,
no detengas tu risa
porque por medio de ella
en ti me hallarás.
Por medio de ella,
te amarán.
Que sea espontánea y tranquila
mi niña de mi niña, la caricia de tu reír.
Mientras eres libre del camino mío
que no puedes conmigo andar.
me iluminó esta mañana,
recordándote infantil mi niña,
mi niña entre las Alicia.
Sigue riendo para mí
niña de mi niña.
No dejes de reír,
deseo escuchar la vibración
de tus sendas juguetonas
y percibir tus labios abiertos al viento
con la mejor sonrisa
al vivir.
Ríe contenta para siempre mi niña linda
y aun cuando te vayas,
aun cuando te lleven,
aun cuando te alejen de mí,
no detengas tu risa
porque por medio de ella
en ti me hallarás.
Por medio de ella,
te amarán.
Que sea espontánea y tranquila
mi niña de mi niña, la caricia de tu reír.
Mientras eres libre del camino mío
que no puedes conmigo andar.