El propósito de mi prosa es para contribuir algo que podría ser usado para comprender mejor lo que es mi proesia- no tan esencial y, al mismo tiempo, quizas útil para los lectores en general.
Acá entre nos, despues de tanto fútbol, de parrandas, y de trabajar tanto y más allá de las requeridas 40 horas semanales, de pronto, un dia me di cuenta que no hay mejor pasatiempo que el poetico y, en el cual, hasta un hombre, como yo, puede entretenerse…..Claro, mis proesias (prosas y poesías) no son del sentir más sofisticado, ni las más remunerativas en premios, pero para mi corazón, que alguien en especial me lea es lo más alentador.
Por el espíritu de aventuras, o de adquirir tal vez fortunas, u otras razones, por esos días de mi juventud, desde la frontera norte de Mexico, hasta la otra casi al norte de los Estados Unidos, un dia llegué a Oregon. Ya han pasado los años desde que me bajé de aquel autobús y mis primeros pasos pusieron los cimientos de la vida que hoy vivo como Guerrión.
Tal vez sea como sorpresa, pero lo que leen no lo aprendo ni lo busco en libros, sino en el tacto, en el ambiente, en el acto de rotar, continuamente, inesperadas palabras y agregarles, más y más ideas, hasta que de pronto, como lo es una invención privada, forman una flor de letras que asombra a mi desértica, o inculta conciencia poética.
La proesia rocosa puede ser mejorada, lo sé, pero al final es solo un pasatiempo..como los cumpleaños que, aun si, no todos son iguales, o como el de hoy que tuvo decoración de nieves de febrero y celestiales, café gratis, como ya es usual, condimentos en la cama, o mi gentil servicio de ofrecerme como silla a la femenina vaquera de mi vida, (seguido porque todo se acaba) y el inusual gusto del seguir siendo poeta nomas por navegar por el mundo de las ideas…
Fidel Guerra
Oregon, Febrero, 2019.
Acá entre nos, despues de tanto fútbol, de parrandas, y de trabajar tanto y más allá de las requeridas 40 horas semanales, de pronto, un dia me di cuenta que no hay mejor pasatiempo que el poetico y, en el cual, hasta un hombre, como yo, puede entretenerse…..Claro, mis proesias (prosas y poesías) no son del sentir más sofisticado, ni las más remunerativas en premios, pero para mi corazón, que alguien en especial me lea es lo más alentador.
Por el espíritu de aventuras, o de adquirir tal vez fortunas, u otras razones, por esos días de mi juventud, desde la frontera norte de Mexico, hasta la otra casi al norte de los Estados Unidos, un dia llegué a Oregon. Ya han pasado los años desde que me bajé de aquel autobús y mis primeros pasos pusieron los cimientos de la vida que hoy vivo como Guerrión.
Tal vez sea como sorpresa, pero lo que leen no lo aprendo ni lo busco en libros, sino en el tacto, en el ambiente, en el acto de rotar, continuamente, inesperadas palabras y agregarles, más y más ideas, hasta que de pronto, como lo es una invención privada, forman una flor de letras que asombra a mi desértica, o inculta conciencia poética.
La proesia rocosa puede ser mejorada, lo sé, pero al final es solo un pasatiempo..como los cumpleaños que, aun si, no todos son iguales, o como el de hoy que tuvo decoración de nieves de febrero y celestiales, café gratis, como ya es usual, condimentos en la cama, o mi gentil servicio de ofrecerme como silla a la femenina vaquera de mi vida, (seguido porque todo se acaba) y el inusual gusto del seguir siendo poeta nomas por navegar por el mundo de las ideas…
Fidel Guerra
Oregon, Febrero, 2019.