Nido
Un año,
una canción,
un desliz,
el maremágnum de la matriz,
el perpetuo sueño de Dios.
Unos platos rotos que quieren romper con todo,
unos niños que lo ven y dicen adiós a todo.
Porque del niño es el mundo
y el no saberlo ignorancia,
es su imaginación la que alcanza
y no la del estúpido adulto.
Todo el brillo del Sol en los ojos de un niño,
toda la divinidad en el recién nacido.
Mientras tanto el adulto se ensombrece
en días sin pena ni gloria,
en días aplastados,
ni pizca de euforia.
Sencillamente el niño llora
por ver cómo poco a poco
va dejando de ser niño
y ahí es dónde a Dios implora...
...déjame quedarme en tu nido.
Psycho
Un año,
una canción,
un desliz,
el maremágnum de la matriz,
el perpetuo sueño de Dios.
Unos platos rotos que quieren romper con todo,
unos niños que lo ven y dicen adiós a todo.
Porque del niño es el mundo
y el no saberlo ignorancia,
es su imaginación la que alcanza
y no la del estúpido adulto.
Todo el brillo del Sol en los ojos de un niño,
toda la divinidad en el recién nacido.
Mientras tanto el adulto se ensombrece
en días sin pena ni gloria,
en días aplastados,
ni pizca de euforia.
Sencillamente el niño llora
por ver cómo poco a poco
va dejando de ser niño
y ahí es dónde a Dios implora...
...déjame quedarme en tu nido.
Psycho