Chepeleon Arguello
Poeta veterano en el Portal
NICOTINA, ODIO Y DESDÉN
Apestamos a nicotina y a odio.
Las dos, nos están matando sin clemencia
mientras la amargura de nuestro silencio
prevalece sin compasión en su desdén.
Desdén
Fornicamos recuerdos en la apacible calma
sin correlación a lo vivido.
Buscando enmendar errores
idealizando mentiras.
¿Qué fue de toda la negra escoria
de tu pasado no tan distante?
Te preguntas intrigado
sin encontrar respuesta adecuadas.
La noche que golpea
las sombras de sus recuerdos
nos erizan los pensamientos.
Las paredes mudas de la habitación
resguardan sus secretos
y la forma inmerecida en que murieron
garantizando mi vida y tu libertad
en cambalache
aunque no lo entiendas o sepas apreciar.
Odio
Todos los sabemos
gusano como él
no merece la mierda en que vivé.
Por lo tanto, te encomiendo
a que engrillemos sus ojos
con la sal de sus enojos.
Herremos sus labios, con la palabra perdón
que nunca ha logrado balbucear.
Hagamos un sortilegio, en una Misa Negra
para desproveerlo de todo rasgo de humanidad
en nombre de la dulce venganza
que nos quieren negar los que proponen, olvido.
Nicotina
Alguien me pronóstico
que de la manera en que he vivido
me tocara morir;
Prisionero de pasiones en cama ajena
sin perdón o arrepentimiento.
Me conoces
aunque todavía no lo sabes.
Me presientes en tus sueños
y me has visto caminar en tus pesadillas
con el hacha ensangrentada en la mano
listó, para descabezarte si despiertas
por eso, no duermes por la noche.
Desdén
Este cielo no es mío
carece de humanidad
la única empatía que encontraras en el
es la del esclavo al que le prometen
su libertad, para llamarla milagro.
¿Qué soy culpable de todo esto?
Quizás, pero Dios, tuvo su parte
en su propia arrogancia
al negarnos la deidad merecida.
Lo que está en el corazón
de un hombre, debería de ser
interés de solo él.
¿Por qué entonces, insisten
en querer saber que guardó
en mi corazón?
Odio
Muchas cosas pueden pasar
entre hoy y nunca
lo habrás de recordar
por si al entrar a un cuarto
y al apretar el interruptor de la luz
no se enciende, y eso te da miedo
estas en el país equivocado
viviendo una vida ajena
que no te mereces.
Y no porque hace frío
aunque no lo entiendas
y te lo he confiado hasta el cansancio
el cuero del perro se hará más grueso.
Nicotina
Te conmueve y te preguntas
¿Por qué una fotografía
le hace llorar?
No olvides
tu historia es breve
un libreto simple, con un final trivial
hasta que llegué ese momento
comprenderás, el valor de esas lágrimas
por muy ajeno que hoy te sepan,
en el desamor, encontrar tu respuesta
para convertirte en un cuerpo domado
con su silueta adormecida
que llora al recordarla.
! ¡Oh !
¿Cuánto extraño tu carcajada
cuando las emociones
son muchas y sin control?
Morimos en circunstancias
inferiores a nuestros sueños.
Y esa, es la única verdad
que nadie puede negártela.
Apestamos a nicotina y a odio.
Las dos, nos están matando sin clemencia
mientras la amargura de nuestro silencio
prevalece sin compasión en su desdén.
Desdén
Fornicamos recuerdos en la apacible calma
sin correlación a lo vivido.
Buscando enmendar errores
idealizando mentiras.
¿Qué fue de toda la negra escoria
de tu pasado no tan distante?
Te preguntas intrigado
sin encontrar respuesta adecuadas.
La noche que golpea
las sombras de sus recuerdos
nos erizan los pensamientos.
Las paredes mudas de la habitación
resguardan sus secretos
y la forma inmerecida en que murieron
garantizando mi vida y tu libertad
en cambalache
aunque no lo entiendas o sepas apreciar.
Odio
Todos los sabemos
gusano como él
no merece la mierda en que vivé.
Por lo tanto, te encomiendo
a que engrillemos sus ojos
con la sal de sus enojos.
Herremos sus labios, con la palabra perdón
que nunca ha logrado balbucear.
Hagamos un sortilegio, en una Misa Negra
para desproveerlo de todo rasgo de humanidad
en nombre de la dulce venganza
que nos quieren negar los que proponen, olvido.
Nicotina
Alguien me pronóstico
que de la manera en que he vivido
me tocara morir;
Prisionero de pasiones en cama ajena
sin perdón o arrepentimiento.
Me conoces
aunque todavía no lo sabes.
Me presientes en tus sueños
y me has visto caminar en tus pesadillas
con el hacha ensangrentada en la mano
listó, para descabezarte si despiertas
por eso, no duermes por la noche.
Desdén
Este cielo no es mío
carece de humanidad
la única empatía que encontraras en el
es la del esclavo al que le prometen
su libertad, para llamarla milagro.
¿Qué soy culpable de todo esto?
Quizás, pero Dios, tuvo su parte
en su propia arrogancia
al negarnos la deidad merecida.
Lo que está en el corazón
de un hombre, debería de ser
interés de solo él.
¿Por qué entonces, insisten
en querer saber que guardó
en mi corazón?
Odio
Muchas cosas pueden pasar
entre hoy y nunca
lo habrás de recordar
por si al entrar a un cuarto
y al apretar el interruptor de la luz
no se enciende, y eso te da miedo
estas en el país equivocado
viviendo una vida ajena
que no te mereces.
Y no porque hace frío
aunque no lo entiendas
y te lo he confiado hasta el cansancio
el cuero del perro se hará más grueso.
Nicotina
Te conmueve y te preguntas
¿Por qué una fotografía
le hace llorar?
No olvides
tu historia es breve
un libreto simple, con un final trivial
hasta que llegué ese momento
comprenderás, el valor de esas lágrimas
por muy ajeno que hoy te sepan,
en el desamor, encontrar tu respuesta
para convertirte en un cuerpo domado
con su silueta adormecida
que llora al recordarla.
! ¡Oh !
¿Cuánto extraño tu carcajada
cuando las emociones
son muchas y sin control?
Morimos en circunstancias
inferiores a nuestros sueños.
Y esa, es la única verdad
que nadie puede negártela.
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