Fernando Rodríguez Sosa
Poeta recién llegado
Y fuimos poetas de salidas
y partidas cuando la vida,
la indiferente vida,
quiso trepársenos como trapecios
ya gastados y quebrados
Y fuimos hechiceros remontando
estrellas derramadas por los cielos rasos
que se ensucian de recuerdos
porque el retorno
no es volver a lo que éramos
sino el grito irremediable
de la negación
Y fuimos muertos remendados
por los sueños
que enredados despertamos
a justificar lo que creíamos
aún vivos
y nos lo daban
pero en cada verso no existía
ni siquiera un solo verbo
fer
y partidas cuando la vida,
la indiferente vida,
quiso trepársenos como trapecios
ya gastados y quebrados
Y fuimos hechiceros remontando
estrellas derramadas por los cielos rasos
que se ensucian de recuerdos
porque el retorno
no es volver a lo que éramos
sino el grito irremediable
de la negación
Y fuimos muertos remendados
por los sueños
que enredados despertamos
a justificar lo que creíamos
aún vivos
y nos lo daban
pero en cada verso no existía
ni siquiera un solo verbo
fer