Orfelunio
Poeta veterano en el portal
NEOPLASMA DE LA RAZÓN
Las letras se han quedado en el camino
y el poema nunca acaba de pasar,
si la vida es de sólo un peregrino
se sabrá en su boceto examinar.
Cuánta vida reunida en mil efectos
se muestra equivocada al recordar,
que fueron por amor los más adeptos
de quien errando quiso comulgar.
Sabrá la primavera su camino
y el otoño después nos llenará,
de aromas que dejó en lo clandestino
poesías del invierno al conjugar.
Sólo el verbo amanece al sin motivo
como verso en veranos sobre el mar,
donde olas se nos llevan el olivo
y el laurel solo puede naufragar.
Un poeta es la vida en lo perdido
si ganado lo vive al recitar,
lo pasado distópico asumido
que quiere con su escrito dibujar.
Lo tonto que por nadie fue querido
son los pocos que hablaron su verdad,
sin decir los amores que han sufrido
porque nunca quisieron malversar.
Y si aquí se acaba esta letanía
no es por falta de curso en el cantar,
ya que al río también le llega el turno
de morir entre el agua que quería;
agua que sazonada en el demiurgo...,
cegó la noche y pudo razonar.
y el poema nunca acaba de pasar,
si la vida es de sólo un peregrino
se sabrá en su boceto examinar.
Cuánta vida reunida en mil efectos
se muestra equivocada al recordar,
que fueron por amor los más adeptos
de quien errando quiso comulgar.
Sabrá la primavera su camino
y el otoño después nos llenará,
de aromas que dejó en lo clandestino
poesías del invierno al conjugar.
Sólo el verbo amanece al sin motivo
como verso en veranos sobre el mar,
donde olas se nos llevan el olivo
y el laurel solo puede naufragar.
Un poeta es la vida en lo perdido
si ganado lo vive al recitar,
lo pasado distópico asumido
que quiere con su escrito dibujar.
Lo tonto que por nadie fue querido
son los pocos que hablaron su verdad,
sin decir los amores que han sufrido
porque nunca quisieron malversar.
Y si aquí se acaba esta letanía
no es por falta de curso en el cantar,
ya que al río también le llega el turno
de morir entre el agua que quería;
agua que sazonada en el demiurgo...,
cegó la noche y pudo razonar.
