IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Renunciar a los servicios del esqueleto,
sin excesos, morir despierto,
sin retorno a mi mente,
divago con demencia,
con un corazón enérgico,
y un léxico profundo,
escarbo entre el presente,
y me guío por sus pasados,
para entretejer nuevos futuros,
contemplo sueños ajenos,
entre una imaginación compartida,
colapso de cansancio,
y su umbral me invita
a fluir entre sus caudales,
materialidad abstracta,
cuando se percibe todo pensamiento,
el dolor que no se puede tapar,
la agonía de contener pesares
ahora se libera,
admiramos las edades de los sabios,
que por clamores aprendieron,
a desconfiar de los días,
a escribir su propia existencia,
entre partículas que viajan
entre tiempos tan veloces como inmensos,
seremos lo que abarque el espacio,
seremos la negrura
de una mente
aún desconocida.
sin excesos, morir despierto,
sin retorno a mi mente,
divago con demencia,
con un corazón enérgico,
y un léxico profundo,
escarbo entre el presente,
y me guío por sus pasados,
para entretejer nuevos futuros,
contemplo sueños ajenos,
entre una imaginación compartida,
colapso de cansancio,
y su umbral me invita
a fluir entre sus caudales,
materialidad abstracta,
cuando se percibe todo pensamiento,
el dolor que no se puede tapar,
la agonía de contener pesares
ahora se libera,
admiramos las edades de los sabios,
que por clamores aprendieron,
a desconfiar de los días,
a escribir su propia existencia,
entre partículas que viajan
entre tiempos tan veloces como inmensos,
seremos lo que abarque el espacio,
seremos la negrura
de una mente
aún desconocida.