Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Partirse en dos
como se parte la naranja
para extraer su jugo;
darse por igual a unos y a otros,
la mitad para ti que ya no necesito,
la mitad que desaparece
y aparece de pronto con regalos.
Cargaré con mi cruz,
tú con tu olvido.
Es mejor que no vuelvas
a escribirme esta carta;
me envenenan tus letras,
tus pueriles dibujos,
tus discursos vacíos.
Ya no quiero simular
un vuelo de mentiras,
ya no quiero construir
castillos con la arena.
Eres el barro
pegado a mis zapatos
y me pesa el camino.
Necesito del agua
que despeje las dudas,
y no verte
en los espejos,
cuando en ellos me miro
de puntillas;
necesito ser yo.
Ahora quiero atravesar
mi propia guerra.