David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Ya vuelas por el cielo
con esos soles,
sediento de veranos
con sus calores,
sobre la cuna,
sobre el pecho dormido
donde retumbas.
Sobre nubes pajizas
te envuelven alas,
soledad de la flores
sobre tu cama.
Sobre su vientre
que te da el alimento
sobre tu leche.
Bajas por los tesoros
de la natura,
en olivos de robles
en esas cunas,
que necesitan
los destellos de soles
que te hipnotizan.
Rosa encarnada en tierra,
rosa de verdes,
donde sobre tus hojas,
rojo te ciernes,
donde la vida
te preserva la senda
tan escondida.
Sobre dulces amores,
te has conformado,
encima de jardines
sobre los brazos
de quien te quiere
protegiendo el cultivo
de donde vienes.
Te duermes sobre el pecho,
donde tú sueñas,
encima de los barcos
y las arenas,
sobre la espuma,
de los mares que viajan
desde tu cuna.
con esos soles,
sediento de veranos
con sus calores,
sobre la cuna,
sobre el pecho dormido
donde retumbas.
Sobre nubes pajizas
te envuelven alas,
soledad de la flores
sobre tu cama.
Sobre su vientre
que te da el alimento
sobre tu leche.
Bajas por los tesoros
de la natura,
en olivos de robles
en esas cunas,
que necesitan
los destellos de soles
que te hipnotizan.
Rosa encarnada en tierra,
rosa de verdes,
donde sobre tus hojas,
rojo te ciernes,
donde la vida
te preserva la senda
tan escondida.
Sobre dulces amores,
te has conformado,
encima de jardines
sobre los brazos
de quien te quiere
protegiendo el cultivo
de donde vienes.
Te duermes sobre el pecho,
donde tú sueñas,
encima de los barcos
y las arenas,
sobre la espuma,
de los mares que viajan
desde tu cuna.
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