Marisa
Poeta adicto al portal
NANA DE POETA
Poetisa de blanca estela
en tu ventana la madrugada
se vino ayer a posar,
dejando sobre tu almohada
una dulce luz brillar.
Poetisa de blanca luna,
la luz del alba te sorprenderá
meciendo una frágil cuna
con tus alas de cristal.
Tu harás callar al viento,
por que puede despertar
al ángel que en esa cunita
durmiendo esta sin pensar
que su madre lo vigila,
con sus ojos de bondad.
Tu apagarás las estrellas
que brillan en la inmensidad,
haciendo que cante el mirlo
una nana angelical
para que duerma tu niño
con un sueño celestial.
Tu calmarás la mar
con su furioso oleaje
y vendrán las sirenas
con su cola de encaje,
para arrullar al pequeño
en un lindo carruaje.
Y así habrá pasado
la tenue y plácida noche
dejando paso al nuevo día,
que aparece con cuidado
dando al crio su alegría
por haberse despertado.
Y entre encajes y brumas
entre olas de espuma
se habrá abierto una mañana,
que empieza a brillar,
abrazando a ese angelito,
con su calor solar.
Poetisa de blanca estela
en tu ventana la madrugada
se vino ayer a posar,
dejando sobre tu almohada
una dulce luz brillar.
Poetisa de blanca luna,
la luz del alba te sorprenderá
meciendo una frágil cuna
con tus alas de cristal.
Tu harás callar al viento,
por que puede despertar
al ángel que en esa cunita
durmiendo esta sin pensar
que su madre lo vigila,
con sus ojos de bondad.
Tu apagarás las estrellas
que brillan en la inmensidad,
haciendo que cante el mirlo
una nana angelical
para que duerma tu niño
con un sueño celestial.
Tu calmarás la mar
con su furioso oleaje
y vendrán las sirenas
con su cola de encaje,
para arrullar al pequeño
en un lindo carruaje.
Y así habrá pasado
la tenue y plácida noche
dejando paso al nuevo día,
que aparece con cuidado
dando al crio su alegría
por haberse despertado.
Y entre encajes y brumas
entre olas de espuma
se habrá abierto una mañana,
que empieza a brillar,
abrazando a ese angelito,
con su calor solar.