En la calle, mi niño
llueve con insistencia;
vamos a cantar a la lluvia
para que cese
y veremos las estrellas.
Duérmete, mi niño,
que al perro chico
le asustan los lloros
y ladrara, hasta que calles.
Tas la tormenta,
saldrá la luna,
y como un candil,
nos alumbrara el cuarto.
Duérmete niño,
que la noche es larga,
y despiertos,
nos cansaremos de esperar al alba.
llueve con insistencia;
vamos a cantar a la lluvia
para que cese
y veremos las estrellas.
Duérmete, mi niño,
que al perro chico
le asustan los lloros
y ladrara, hasta que calles.
Tas la tormenta,
saldrá la luna,
y como un candil,
nos alumbrara el cuarto.
Duérmete niño,
que la noche es larga,
y despiertos,
nos cansaremos de esperar al alba.