capidel
Poeta recién llegado
Nadie oye muertos
en el cenit del hechizo
hasta que madura fugaz una hora,
se hace nostalgia
y atan tus pies a la tierra.
Nadie oye muertos
atando pies a la tierra
y atan.
Desgarran tormentas
copadas de olas amargas,
estallan sin misericordia
y nadie oye, nadie.
Van, vienen,
siguen en sus nichos,
hablan,
nadie,
gritan,
oye,
lloran,
muertos.
en el cenit del hechizo
hasta que madura fugaz una hora,
se hace nostalgia
y atan tus pies a la tierra.
Nadie oye muertos
atando pies a la tierra
y atan.
Desgarran tormentas
copadas de olas amargas,
estallan sin misericordia
y nadie oye, nadie.
Van, vienen,
siguen en sus nichos,
hablan,
nadie,
gritan,
oye,
lloran,
muertos.