Orfelunio
Poeta veterano en el portal
♣
Nada en la caraba
Me envuelven las noches oscuras
cuando pasan las sotanas,
y llegan las noches más duras
cuando curas son las ganas,
y las ganas son más puras
si se visten de fulanas.
Me envuelven las noches claras
cuando pasa la hermosura,
y nos ofrece regaladas,
blancas camas escultura,
en las almas que de amadas,
se solazan en la altura
por un cielo abanderadas.
Me envuelven las noches mudas
con luceros estampadas,
claroscuras y peludas,
cabelleras de las Hadas,
son cosquillas que estornudas
de estar al fresco y sus heladas.
Las noches me envuelven Lunas,
en los ojos ¡qué mirada!;
me sonríen por las tunas
con sonrisa enamoradas,
y te viste en blancas cunas
por tus nidos atrapadas.
Y en el fresco de esa noche
queda quieto el corazón,
dejando el pulso un reproche
encendida la ilusión;
y un misterio en el derroche
que lo enviste todo amor
Hay dos luces en el coche,
fuera algún espectador;
un teatro bajo el ponche,
yo el artista catador.
Las sotanas se esfumaron
al rodar ventilador,
y las sombras se aplacaron
con mi grito inquisidor;
sólo un ojo aún miraba,
...y vi nada en la caraba
cuando el Sol resplandeció.
Octosílabos
Nada en la caraba
Me envuelven las noches oscuras
cuando pasan las sotanas,
y llegan las noches más duras
cuando curas son las ganas,
y las ganas son más puras
si se visten de fulanas.
Me envuelven las noches claras
cuando pasa la hermosura,
y nos ofrece regaladas,
blancas camas escultura,
en las almas que de amadas,
se solazan en la altura
por un cielo abanderadas.
Me envuelven las noches mudas
con luceros estampadas,
claroscuras y peludas,
cabelleras de las Hadas,
son cosquillas que estornudas
de estar al fresco y sus heladas.
Las noches me envuelven Lunas,
en los ojos ¡qué mirada!;
me sonríen por las tunas
con sonrisa enamoradas,
y te viste en blancas cunas
por tus nidos atrapadas.
Y en el fresco de esa noche
queda quieto el corazón,
dejando el pulso un reproche
encendida la ilusión;
y un misterio en el derroche
que lo enviste todo amor
Hay dos luces en el coche,
fuera algún espectador;
un teatro bajo el ponche,
yo el artista catador.
Las sotanas se esfumaron
al rodar ventilador,
y las sombras se aplacaron
con mi grito inquisidor;
sólo un ojo aún miraba,
...y vi nada en la caraba
cuando el Sol resplandeció.
Octosílabos