El reloj midiendo el silencio de mi vida acaparando una alma pérdida perdonando una rosa herida por el aliento que lastima. Ay, mi pobre alma que alumbra el recuerdo de tu mirada en esta habitación de un siglo pasado que llora sin lágrima en espera de la lluvia del norte. Con quien llorare esta alma perdida que vaga en mi vida en las noches amargas sin sonrisa, donde las estrellas se alejan y el sol muere sobre la luna llena acostada en las nubes de las montañas se machita mi corazón por el dolor de tu adiós. Ayúdame encontrar el amor de cada día, el sueño de cada vida y una ilusión perdida en mi alma. Te quiero; pero mi alma esta herida, actúa con frialdad e indiferencia para herir mis sentimientos que es muy pequeño para el dolor de tu amor. Me queda el desencanto de un sueño triste que se olvida en el tiempo recorriendo las manecillas del reloj en mi lecho de amor. No llores alma mía que la insolencia del pasado viajara dejando tu nombre en el mapa de las historias, una historia de lagrima que brotaron una leyenda de prestigio y ternura en tu cuerpo encantador lleno de vida y gloria.