IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Saltando entre corcheas,
las sinfonías me persiguen,
como a un culpable,
como a un desentendido asesino,
vendavales de un sonido perfecto,
pulcro entender
de milagrosa percepción,
choca contra un cielo dormido,
tormenta que enciende toda tristeza,
la lluvia cae como última estrofa,
inunda todo espacio,
y espera algún presagio,
que nos silencie toda libertad,
más temprano que tarde,
la música y los sentidos
serán solo templos
de un pasado que ha de borrarse,
las melodías
serán parte del olvido,
porque músico que no hace música,
está muerto.
las sinfonías me persiguen,
como a un culpable,
como a un desentendido asesino,
vendavales de un sonido perfecto,
pulcro entender
de milagrosa percepción,
choca contra un cielo dormido,
tormenta que enciende toda tristeza,
la lluvia cae como última estrofa,
inunda todo espacio,
y espera algún presagio,
que nos silencie toda libertad,
más temprano que tarde,
la música y los sentidos
serán solo templos
de un pasado que ha de borrarse,
las melodías
serán parte del olvido,
porque músico que no hace música,
está muerto.