ella se fue corriendo
por el vaho de alambre
por la estratósfera
llena de manchas
por el cúmulo aceitoso
de la modernidad.
ella se fue rodando
entre la jerga del olvido.
yo vivo atrofiando
besos mordiscados
por el suero constante
del acido lunático.
mujer mujer de mis amores idos
donde dejaste el alma
del columpio de azogue
de la lámpara urdida
de los placidos recortes
hidroeléctricos
y la mascada echa de verano.
Última edición: