AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
MUJER DE ABRIL.
Sin idiomas específicos, lentamente,
como cuando la lluvia se queda en esa
sinfonía sin tonos blandos, y la voz de
Leonardo Favio te busca, como si fueras tú,
esa muchaca de abril, que consume rosas,
y labios que nunca mueren en un universo
sangriento y blue, a la vez; te daré sin tonos,
mis versos, oscuros, rojos, blandos, como
la lluvia de esos meses que perduran
en la mente ebria de una copa sin fin...
En junio como en enero, mi piano roto,
como roto el corazón, corolario de un día
sin auroras, sin ventana, sin tus besos,
mujer de abril, rosa de enero, ensueño;
perdido, veo en tus labios a las rosas,
degollandose para entregarme tus besos
de olvido, lejanos; en este mes lluvioso,
que convierto en verano, para que no te asustes,
buscaré siempre, como en un violín azul,
la promesa que siempre rompo para luego volver...
¡AY AMOR! Como duelen los ríos sin tu sonrisa.
Esta madrugada la alondra no vino y las flores,
no me cantaron, mi guitarra con ese túnel,
oscuro, herido, reclama. Son verdes sus cuerdas,
como mi padre el mar, que siempre te llama,
cuando me ve en la orilla observando tumbos,
y viendo como la espuma igual que tú;
besa mis pies y se devuelve, como si en mi piel
hubiese veneno, o amargura, como tiene,
amargura la historia. Sin idiomas, lentamente,
amor de abril y con mi amarga soledad,
siempre te llevaré, donde siempre caben
los amores que nunca mueren ni en invierno.
Augus
27 junio 2010. 13.18 pm.
Sin idiomas específicos, lentamente,
como cuando la lluvia se queda en esa
sinfonía sin tonos blandos, y la voz de
Leonardo Favio te busca, como si fueras tú,
esa muchaca de abril, que consume rosas,
y labios que nunca mueren en un universo
sangriento y blue, a la vez; te daré sin tonos,
mis versos, oscuros, rojos, blandos, como
la lluvia de esos meses que perduran
en la mente ebria de una copa sin fin...
En junio como en enero, mi piano roto,
como roto el corazón, corolario de un día
sin auroras, sin ventana, sin tus besos,
mujer de abril, rosa de enero, ensueño;
perdido, veo en tus labios a las rosas,
degollandose para entregarme tus besos
de olvido, lejanos; en este mes lluvioso,
que convierto en verano, para que no te asustes,
buscaré siempre, como en un violín azul,
la promesa que siempre rompo para luego volver...
¡AY AMOR! Como duelen los ríos sin tu sonrisa.
Esta madrugada la alondra no vino y las flores,
no me cantaron, mi guitarra con ese túnel,
oscuro, herido, reclama. Son verdes sus cuerdas,
como mi padre el mar, que siempre te llama,
cuando me ve en la orilla observando tumbos,
y viendo como la espuma igual que tú;
besa mis pies y se devuelve, como si en mi piel
hubiese veneno, o amargura, como tiene,
amargura la historia. Sin idiomas, lentamente,
amor de abril y con mi amarga soledad,
siempre te llevaré, donde siempre caben
los amores que nunca mueren ni en invierno.
Augus
27 junio 2010. 13.18 pm.