ASTRO_MUERTO
Poeta fiel al portal
MUERTE EN LA PERCHA DONDE CUELGAN LAS ESFERAS
Yo vi el mundo con el canto del alcatraz
Allá donde las olas rompen en cristales de violetas y pensamientos
Abrí estos ojos hacia la cosmética del universo
Y emprendí mi viaje en preludios de gusanos
¡Allá!
Fuera de la orbita del ojo impetuoso
Donde ningún caleidoscopio sonríe al descubierto
Allá iba yo
Sobre dos delfines rigurosos
Haciendo dibujos melancólicos sobre las nubes de leche azarosa
Con ímpetu de lluvia que viene al rostro como las letras vienen al facsímil escéptico
Y con cabello de gravedad pintado de color as de luz
Llegué hasta el horizonte metódico
Donde a un extremo se ve el polvo del llanto gris
Y al otro se aprecian los parpados del techo del mundo
Primero me había visto sobre el pequeño concienzudo
Que emanaba feroces cristales de recuerdos extraviados en la conciencia perpetua
-¿Por qué haz venido hasta acá, ¡Oh! viajero?-
Me había dicho y luego me disparó hasta el océano de la discrepancia con sus propulsores melancólicos
Ahí estaba yo
A punto de ser devorado por las bestias de la discordia
Cuando un manto de duendes inciertos me llevó hasta el amo y señor
¡Habíase visto semejante grotesco!
Tan habido de este viajero como pelícanos de incertidumbre engullendo caviar
-Pero te saltaste dos parajes viajero, mas rato podrás visualizarlos y ahora tengo solo un boleto-
Me dijo con voz de árbol perpetuo
Luego me canto una canción ventiscada
Y coloco una flor de mármol en el bolsillo de mi chaqueta
¡Llegó mi avión de elocuencia!
¡Con sus manos abiertas hacia la exploración semántica del cosmos!
Subí en ella
Y para cuando abrí los ojos
Ilusiones rojas por doquier colgando del techo frecuentemente sustentable
-¡Ah!
Maravilloso
¡Maravilloso!
¡Habíase visto magno evento!
Aleluya
¡Aleluya!
Casco y cosmonauta
¡Cohete y tripulante!
Pájaros del olvido deambulando entre estas aulas perpetuas del rojo desierto-
Luego, más tarde me vi rumbo a mi entrañable aureola azulada
Pero hice una maniobra y la evadí
Así llegue entonces hasta la esencia femenina del machista cosmos
¡Ah! este hermoso monte de los pájaros de soberbia
Hermoso
¡Hermoso!
Continuemos
Llegue hasta el termómetro imposible
Momento de arrepentimientos y añoranzas derrumbadas sobre los pilares del enigmático
Intuí que estaba perdido en el cristal de los forasteros
Cuando fui jalado
Hasta la magna existencia del ojo eterno
Entonces
Me pregunté:
-¿Y dónde estáis ahora vosotros?-
Y me respondí:
-Ya no estáis cerca-
Y ahora he me cometa proclamado del infierno
Infierno gigantesco de luz ultra violenta
-Infierno-
-¡Matadme infierno!-
¡Y a medida que me acerco me hago polvo!
¡Y a medida que me llamas me haces trizas!
Ya no más viajes
Porque he me ahora aquí y con tumba celestial
Boca abajo y en la percha donde cuelgan las esferas
He me ahora aquí
Boca abajo
En el astro.
Yo vi el mundo con el canto del alcatraz
Allá donde las olas rompen en cristales de violetas y pensamientos
Abrí estos ojos hacia la cosmética del universo
Y emprendí mi viaje en preludios de gusanos
¡Allá!
Fuera de la orbita del ojo impetuoso
Donde ningún caleidoscopio sonríe al descubierto
Allá iba yo
Sobre dos delfines rigurosos
Haciendo dibujos melancólicos sobre las nubes de leche azarosa
Con ímpetu de lluvia que viene al rostro como las letras vienen al facsímil escéptico
Y con cabello de gravedad pintado de color as de luz
Llegué hasta el horizonte metódico
Donde a un extremo se ve el polvo del llanto gris
Y al otro se aprecian los parpados del techo del mundo
Primero me había visto sobre el pequeño concienzudo
Que emanaba feroces cristales de recuerdos extraviados en la conciencia perpetua
-¿Por qué haz venido hasta acá, ¡Oh! viajero?-
Me había dicho y luego me disparó hasta el océano de la discrepancia con sus propulsores melancólicos
Ahí estaba yo
A punto de ser devorado por las bestias de la discordia
Cuando un manto de duendes inciertos me llevó hasta el amo y señor
¡Habíase visto semejante grotesco!
Tan habido de este viajero como pelícanos de incertidumbre engullendo caviar
-Pero te saltaste dos parajes viajero, mas rato podrás visualizarlos y ahora tengo solo un boleto-
Me dijo con voz de árbol perpetuo
Luego me canto una canción ventiscada
Y coloco una flor de mármol en el bolsillo de mi chaqueta
¡Llegó mi avión de elocuencia!
¡Con sus manos abiertas hacia la exploración semántica del cosmos!
Subí en ella
Y para cuando abrí los ojos
Ilusiones rojas por doquier colgando del techo frecuentemente sustentable
-¡Ah!
Maravilloso
¡Maravilloso!
¡Habíase visto magno evento!
Aleluya
¡Aleluya!
Casco y cosmonauta
¡Cohete y tripulante!
Pájaros del olvido deambulando entre estas aulas perpetuas del rojo desierto-
Luego, más tarde me vi rumbo a mi entrañable aureola azulada
Pero hice una maniobra y la evadí
Así llegue entonces hasta la esencia femenina del machista cosmos
¡Ah! este hermoso monte de los pájaros de soberbia
Hermoso
¡Hermoso!
Continuemos
Llegue hasta el termómetro imposible
Momento de arrepentimientos y añoranzas derrumbadas sobre los pilares del enigmático
Intuí que estaba perdido en el cristal de los forasteros
Cuando fui jalado
Hasta la magna existencia del ojo eterno
Entonces
Me pregunté:
-¿Y dónde estáis ahora vosotros?-
Y me respondí:
-Ya no estáis cerca-
Y ahora he me cometa proclamado del infierno
Infierno gigantesco de luz ultra violenta
-Infierno-
-¡Matadme infierno!-
¡Y a medida que me acerco me hago polvo!
¡Y a medida que me llamas me haces trizas!
Ya no más viajes
Porque he me ahora aquí y con tumba celestial
Boca abajo y en la percha donde cuelgan las esferas
He me ahora aquí
Boca abajo
En el astro.