cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
MUERTE ANUNCIADA EN UN BUS
De la vida real
Con el sol siempre fuimos amigos,me acompañaba día con día a mi trabajo, mi oficio: chofer de bus urbano, encantado de atender a la gente; cuando subí ao bajaba en la esquina de cada parada. Feliz de tener un medio de vida, mantener mí familia, escuchar de los pasajeros, pasajeras historias, mientras conducía, hasta que oscurecía y me encaminaba cansado pero tranquilo a mi casa.
Era medio día, cumplía con mí trabajo, subieron tres delincuentes pistola en mano, gritando:!éste es un asalto!. Robaron cuanto pudoeron, en una bolsa cada pasajero depósitó bajo amenazas todo lo que llevaba; desde reloj, celular, dinero y joyas, entre otras cosas. Mataron un pasajero, a otro lo hiriéron por no obedecr su mandato.
Seguí por necesidad trabajando: a los tres días un sujeto subió al bus y me dejó un celular. Diez minutos después sonó el timbre; una voz me dijo: cada ocho días, tendrás que pagar trescientos quetaales a partir de la fecha de mañana, un pago te perdonamos, si no cumplís, con el segundo te matamos.
El bus siendo ajeno, yo tenía el compromiso de entregar a su dueño, setecientos quetzales diarios, pagando yo, el combustible y mantenimiento, el resto era mí salario. Caí enfermo con crisis nerviosa, no trabajé durante ocho días. No cumplí con lo exigido: recibí seis tiros seguidos a quema ropa, me mataron indefenso.
Dejé una vuida, tres hijos en edad escolar,una madre llorando. Con migo suman ya más de cien colegas choferes muertos. El gobierno está empeñado a regalar dinero, dice que, a la gente supuestamente más pobre, pero solamente es un pretexto, lo están haciendo como una compra de votos, quieren seguir en el gobierno para las próximas elecciones, lo demás nada les importa, mucho menos los asesinatos, aparte de los choferes, de otra gente, por extorción en este caso y otros motivos.
cristóbal monzón lemus.
respiro luego escribo.
PD. Testimonio de la esposa, en boca del esposo fallecido.
De la vida real
Con el sol siempre fuimos amigos,me acompañaba día con día a mi trabajo, mi oficio: chofer de bus urbano, encantado de atender a la gente; cuando subí ao bajaba en la esquina de cada parada. Feliz de tener un medio de vida, mantener mí familia, escuchar de los pasajeros, pasajeras historias, mientras conducía, hasta que oscurecía y me encaminaba cansado pero tranquilo a mi casa.
Era medio día, cumplía con mí trabajo, subieron tres delincuentes pistola en mano, gritando:!éste es un asalto!. Robaron cuanto pudoeron, en una bolsa cada pasajero depósitó bajo amenazas todo lo que llevaba; desde reloj, celular, dinero y joyas, entre otras cosas. Mataron un pasajero, a otro lo hiriéron por no obedecr su mandato.
Seguí por necesidad trabajando: a los tres días un sujeto subió al bus y me dejó un celular. Diez minutos después sonó el timbre; una voz me dijo: cada ocho días, tendrás que pagar trescientos quetaales a partir de la fecha de mañana, un pago te perdonamos, si no cumplís, con el segundo te matamos.
El bus siendo ajeno, yo tenía el compromiso de entregar a su dueño, setecientos quetzales diarios, pagando yo, el combustible y mantenimiento, el resto era mí salario. Caí enfermo con crisis nerviosa, no trabajé durante ocho días. No cumplí con lo exigido: recibí seis tiros seguidos a quema ropa, me mataron indefenso.
Dejé una vuida, tres hijos en edad escolar,una madre llorando. Con migo suman ya más de cien colegas choferes muertos. El gobierno está empeñado a regalar dinero, dice que, a la gente supuestamente más pobre, pero solamente es un pretexto, lo están haciendo como una compra de votos, quieren seguir en el gobierno para las próximas elecciones, lo demás nada les importa, mucho menos los asesinatos, aparte de los choferes, de otra gente, por extorción en este caso y otros motivos.
cristóbal monzón lemus.
respiro luego escribo.
PD. Testimonio de la esposa, en boca del esposo fallecido.
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