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¡Muere, Canalla!

Magnificas letras Princesa ciega. El guiñol de la sangre siempre hace adeptos. Tremendas imagenes. Un placer pasar. Un abrazo
 
Cual ola, cual cuantiosa masa de carne,
encolerizado, mugriento y pestilente,
se movía el pueblo pidiendo venganza,
gritando blasfemias con odio inclemente,


mientras subía los escalones, cabizbajo
y nervioso, el condenado, de cerca seguido
por los pesados pasos de brutal carnicero,
que tomaría cobranza por los actos cometidos.

Sobre la tarima tosca de manchada madera,
de frente a la gente, a su lado el cura,
sólo eran audibles la lectura de la sentencia
y el pueblo excitado en creciente locura.

- Arrepiéntete, hijo mío. - le decía el anciano,
y, de forma insolente, el criminal al callar,
volaron por los aires vegetales podridos
buscando su inmunda existencia atinar.

El verdugo, con un fuerte y violento empujón,
su cuerpo recostó en el planchón de madera,
y él, con sangre, vomitó su escasa vida,
apunto de morir, como animal cualquiera.


El hacha se elevó por el aire ardiente
con destellos fugaces que el sol le arrancó,
y bajó, rápida cual saeta, pesada como roca,
y sin vacilación alguna, al hombre decapitó.

El cuello se abrió con un filoso sonido,
la sangre subió cual marea de puerto,
entre el blanco hueso de la espina dorsal
y el resto de la carne, rebanada cual puerco.


Y en los escasos segundos en que caía
la cabeza, con los ojos de blanco color,
y el pueblo, como quien la mayor hazaña
observa, gritaba con aliento ensordecedor,


sobre el bullicio un grito ronco y potente
surgió, cual rugido triunfal en ganada batalla,
avivando aun más el griterío de la gente
y diciendo con voz ardiente: - ¡Muere, canalla!

¡El zas! Me tenía en suspenso, de verdad que la sangre en medio del terror, son historias que impactan, que gustan, si no ¿Que estamos haciendo aquí en el cine? Un saludo Princesa
 
Cual ola, cual cuantiosa masa de carne,
encolerizado, mugriento y pestilente,
se movía el pueblo pidiendo venganza,
gritando blasfemias con odio inclemente,


mientras subía los escalones, cabizbajo
y nervioso, el condenado, de cerca seguido
por los pesados pasos de brutal carnicero,
que tomaría cobranza por los actos cometidos.

Sobre la tarima tosca de manchada madera,
de frente a la gente, a su lado el cura,
sólo eran audibles la lectura de la sentencia
y el pueblo excitado en creciente locura.

- Arrepiéntete, hijo mío. - le decía el anciano,
y, de forma insolente, el criminal al callar,
volaron por los aires vegetales podridos
buscando su inmunda existencia atinar.

El verdugo, con un fuerte y violento empujón,
su cuerpo recostó en el planchón de madera,
y él, con sangre, vomitó su escasa vida,
apunto de morir, como animal cualquiera.


El hacha se elevó por el aire ardiente
con destellos fugaces que el sol le arrancó,
y bajó, rápida cual saeta, pesada como roca,
y sin vacilación alguna, al hombre decapitó.

El cuello se abrió con un filoso sonido,
la sangre subió cual marea de puerto,
entre el blanco hueso de la espina dorsal
y el resto de la carne, rebanada cual puerco.


Y en los escasos segundos en que caía
la cabeza, con los ojos de blanco color,
y el pueblo, como quien la mayor hazaña
observa, gritaba con aliento ensordecedor,


sobre el bullicio un grito ronco y potente
surgió, cual rugido triunfal en ganada batalla,
avivando aun más el griterío de la gente
y diciendo con voz ardiente: - ¡Muere, canalla!

Excelente poema, con esos tintes góticos que has puesto a tus versos.

Felicitaciones.

Un abrazo.
 
adoro este escenario... tengo tiempo que lo he dejado..
quizás vuelva en una perdida de locura.. y renazca para volver a gritar
lo que ahora la gente de tu pueblo ha aclamado...

muere canalla!! muere!!
 
adoro este escenario... tengo tiempo que lo he dejado..
quizás vuelva en una perdida de locura.. y renazca para volver a gritar
lo que ahora la gente de tu pueblo ha aclamado...

muere canalla!! muere!!



Vengaza o justicia
la verdad es que dudo que los pueblos sepan lo que quieren
mas bien los mueve un deseo morbido
la necesidad basica de violencia,
Saludos dama, se le echa de menos por este foro.​
 
Cual ola, cual cuantiosa masa de carne,
encolerizado, mugriento y pestilente,
se movía el pueblo pidiendo venganza,
gritando blasfemias con odio inclemente,


mientras subía los escalones, cabizbajo
y nervioso, el condenado, de cerca seguido
por los pesados pasos de brutal carnicero,
que tomaría cobranza por los actos cometidos.

Sobre la tarima tosca de manchada madera,
de frente a la gente, a su lado el cura,
sólo eran audibles la lectura de la sentencia
y el pueblo excitado en creciente locura.

- Arrepiéntete, hijo mío. - le decía el anciano,
y, de forma insolente, el criminal al callar,
volaron por los aires vegetales podridos
buscando su inmunda existencia atinar.

El verdugo, con un fuerte y violento empujón,
su cuerpo recostó en el planchón de madera,
y él, con sangre, vomitó su escasa vida,
apunto de morir, como animal cualquiera.


El hacha se elevó por el aire ardiente
con destellos fugaces que el sol le arrancó,
y bajó, rápida cual saeta, pesada como roca,
y sin vacilación alguna, al hombre decapitó.

El cuello se abrió con un filoso sonido,
la sangre subió cual marea de puerto,
entre el blanco hueso de la espina dorsal
y el resto de la carne, rebanada cual puerco.


Y en los escasos segundos en que caía
la cabeza, con los ojos de blanco color,
y el pueblo, como quien la mayor hazaña
observa, gritaba con aliento ensordecedor,


sobre el bullicio un grito ronco y potente
surgió, cual rugido triunfal en ganada batalla,
avivando aun más el griterío de la gente
y diciendo con voz ardiente: - ¡Muere, canalla!

Triste es saber
que los tiempos no han cambiado
que las masas anhelan un juicio público de alguien para desear su cabeza
que en barrios verticales existe un coliseo romano pues el pueblo exige la muerte del presunto criminal
que vivimos en un mundo
donde reina el morbo
donde la ignorancia es la bandera de una causa hueca
donde retrocedemos a ser los monos que somos en esta selva de cemento.

P.D: Ned... Por qué??? :(
Pido disculpas, tenía que decirlo...​
 
Última edición:
Triste es saber
que los tiempos no han cambiado
que las masas anhelan un juicio público de alguien para desear su cabeza
que en barrios verticales existe un coliseo romano pues el pueblo exige la muerte del presunto criminal
que vivimos en un mundo
donde reina el morbo
donde la ignorancia es la bandera de una causa hueca
donde retrocedemos a ser los monos que somos en esta selva de cemento.

P.D: Ned... Por qué??? :(
Pido disculpas, tenía que decirlo...​

Jajajaja
Que conste que cuando escribí esto
ni idea de quien era Ned.
Gracias por el comentario
nos seguimos leyendo.​
 
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