César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ojalá no te molesten mis letras
(es mejor si te dan risa)
Ojalá haya amigos en tus sillas
pan y jugo sobre la mesa
ojos con chispas de luz
baile y fiesta
vestidos
amores iridiscentes al filo de la media noche
entre canciones
Ojalá un piso brillante
un ramo, o varios,
flores aromáticas
estrellas en la velada
cercanas
sobre tu frente.
Ojalá y alguien te bese
y tú lo beses en un viaje al universo
ilusionada
ilusionado
pájaros marinos cisnes o gaviotas
...o lxs dos
Ojalá y algo te compense
así,
completamente
y se desborde
y te haga dar saltitos de felicidad
sonrisas bellas como las que he visto
debajo de tus lunas
Ojalá
y no te aburran, pinchen, resulten
irónicas, huecas
de aceite y mentira
mis letras a las doce de la noche
cuando todo comience y siga de viejo, de nuevo, de siempre.
¿Sabes? Estoy preso,
condenado a un millón, no sé...
de kilómetros cuadrados.
Ahora soy yo el preso.
O siempre lo fui, quién sabe.
Es un presidio sutil, no te das cuenta
no lo ves
y te socava
como por dentro el aguardiente bravo.
Ya he dicho tanta idiotez en esta vida...
Ojalá vueles y hagas una casa de concreto
con tanto sol
tanta mariposa de color
perlita rocío
Y ojalá no te molesten mis letras
(es preferible mil millones de veces, si te provocan risa).
El preso era yo. Soy.
Enero en un diciembre que sigue. 2020. CG.
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