Niëtmore Solysmun
Poeta fiel al portal
En el sacramento de tu alborada
se recuestan las sombras
notando la nada ahogada.
Cuando el mensaje llora
al morir antes de llegar a ser.
Es tu envidia la que asfixia
no tu reflejo
marcando caminos
de color ceniza
desde la espera a la prisa.
No hay por qué temer
al señor gigante que habita
en tu mente.
Es sólo un momento,
no dolerá para siempre.
Hay días en que sólo quedan sobras
para alimentar a la bestia.