IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Bienaventurados los recuerdos,
por no poder vislumbrar esta masacre,
caemos con escudo y espada,
como todo buen guerrero,
como todo sol,
como toda tarde,
esclava de la noche más ruin,
caemos con capa y bandera,
con esa manera tan nuestra
de hacer propio lo ajeno,
caemos como animales,
como bestias abatidas,
cuando el suelo no sepa encontrarnos,
y nuestra sangre no brote,
cuando la cima se nos caiga en la cara,
como lluvia,
como tormento y tristeza,
sentiremos una desesperación
que nadie osa compartir,
cuando la soledad
nos grite desde el pecho,
todo lo que protegíamos,
se degradará
más rápido que nuestra carne,
porque como en toda guerra injusta
no hay imperio derrotado
que goce de misericordia.
por no poder vislumbrar esta masacre,
caemos con escudo y espada,
como todo buen guerrero,
como todo sol,
como toda tarde,
esclava de la noche más ruin,
caemos con capa y bandera,
con esa manera tan nuestra
de hacer propio lo ajeno,
caemos como animales,
como bestias abatidas,
cuando el suelo no sepa encontrarnos,
y nuestra sangre no brote,
cuando la cima se nos caiga en la cara,
como lluvia,
como tormento y tristeza,
sentiremos una desesperación
que nadie osa compartir,
cuando la soledad
nos grite desde el pecho,
todo lo que protegíamos,
se degradará
más rápido que nuestra carne,
porque como en toda guerra injusta
no hay imperio derrotado
que goce de misericordia.