child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Podrán robarse estas letras
sin métrica ni rima,
podrán apropiarse melodías
marchitas de cal,
himnos entonados únicamente
para venerar la desesperación.
Llévense mis ahorros,
dilapídenlos en vino,
adelante, no me importa,
exprópienme la guitarra
y todos sus acordes
resonando en mi cabeza...
Apodérense de los libros,
antiguos y sabios,
mudos consejeros de papel;
serán suyos todos mis discos,
sagrados alquimistas,
si vienen a buscarlos.
Podrán quitarme la cama,
el perro, hasta mi casa
dejándome en la nada,
pero nunca podrán incautar,
siquiera robar o plagiar,
mi miseria singular.
Y cuando sus camiones rebalsen
de todas mis pertenencias,
los despediré con una sonrisa
y no lograrán entender que
se olvidaron de sacarme:
si fue el vino o la cerveza.
sin métrica ni rima,
podrán apropiarse melodías
marchitas de cal,
himnos entonados únicamente
para venerar la desesperación.
Llévense mis ahorros,
dilapídenlos en vino,
adelante, no me importa,
exprópienme la guitarra
y todos sus acordes
resonando en mi cabeza...
Apodérense de los libros,
antiguos y sabios,
mudos consejeros de papel;
serán suyos todos mis discos,
sagrados alquimistas,
si vienen a buscarlos.
Podrán quitarme la cama,
el perro, hasta mi casa
dejándome en la nada,
pero nunca podrán incautar,
siquiera robar o plagiar,
mi miseria singular.
Y cuando sus camiones rebalsen
de todas mis pertenencias,
los despediré con una sonrisa
y no lograrán entender que
se olvidaron de sacarme:
si fue el vino o la cerveza.