Apretaba la bolsa con desesperación con ansías,
la muerte estaba en la puerta esperándole con decoro,
y no encontraba lugar seguro dónde guardar su oro,
y la vida se iba escapando por las rendijas.
Murió de noche a su bolsa apretado y abrazado,
siempre había tenido terror a que le robaran,
que lo asaltaran y de sus monedas le despojaran,
y el finado miserable se fue como vivió asustado.
Ya quedaron atrás los disgustos del tener que gastar,
esos días en que la tripa chillaba de hambre,
en los que la bolsa se mantuvo firme y valiente,
y nunca jamás tuvo vicios, ni limosnas que dar.
Miserable agonía opulenta la tuya amigo.
la muerte estaba en la puerta esperándole con decoro,
y no encontraba lugar seguro dónde guardar su oro,
y la vida se iba escapando por las rendijas.
Murió de noche a su bolsa apretado y abrazado,
siempre había tenido terror a que le robaran,
que lo asaltaran y de sus monedas le despojaran,
y el finado miserable se fue como vivió asustado.
Ya quedaron atrás los disgustos del tener que gastar,
esos días en que la tripa chillaba de hambre,
en los que la bolsa se mantuvo firme y valiente,
y nunca jamás tuvo vicios, ni limosnas que dar.
Miserable agonía opulenta la tuya amigo.