Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
.
Las atalayas en el altozano
acogen sin remilgo palomas
de plumas verdaderas
de humo de cigarro
de amen y paz bendita
palomas mensajeras
de idas y vueltas sin respuestas
que tiemblan con el viento
el pesar de tantos vuelos
el calor de cada cuerpo
el suspiro y el miedo
con el que le ulula la luna al recuerdo
Moribundas de mareo
cada tarde echan al viento sus badajos
no tiene conciencia
nada sienten
sin embargo
hasta el camposanto tiembla
todo suena.
19.08.10 en una tarde de lluvia como para hacerle misa al recuerdo de los placeres y salir muy bien librado.
Las atalayas en el altozano
acogen sin remilgo palomas
de plumas verdaderas
de humo de cigarro
de amen y paz bendita
palomas mensajeras
de idas y vueltas sin respuestas
que tiemblan con el viento
el pesar de tantos vuelos
el calor de cada cuerpo
el suspiro y el miedo
con el que le ulula la luna al recuerdo
Moribundas de mareo
cada tarde echan al viento sus badajos
no tiene conciencia
nada sienten
sin embargo
hasta el camposanto tiembla
todo suena.
19.08.10 en una tarde de lluvia como para hacerle misa al recuerdo de los placeres y salir muy bien librado.
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