Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis oídos están ciegos
no me dejan escuchar la vida natural del paraíso vivir,
tu voz en el jardín de las azucenas.
Se pierde mi mente en una concentración especial
al no llegar el sonido de la magia de tus labios hablar.
No, no te puedo escuchar
no puedo tu voz soñar.
Mis oídos están muertos para tu palpitar emanciparme,
descifrarte y encontrarte.
Perecieron ante la absurda vida de una mujer de dolor,
duelen mis oídos por no escuchar tu amor.
No hay después de un fin, el fin.
Pero todo lo que quiero oír de ti
se pierde inconmensurable por el viento
que sigue matando
mi vivir.
no me dejan escuchar la vida natural del paraíso vivir,
tu voz en el jardín de las azucenas.
Se pierde mi mente en una concentración especial
al no llegar el sonido de la magia de tus labios hablar.
No, no te puedo escuchar
no puedo tu voz soñar.
Mis oídos están muertos para tu palpitar emanciparme,
descifrarte y encontrarte.
Perecieron ante la absurda vida de una mujer de dolor,
duelen mis oídos por no escuchar tu amor.
No hay después de un fin, el fin.
Pero todo lo que quiero oír de ti
se pierde inconmensurable por el viento
que sigue matando
mi vivir.