iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis noches se me pierden
entre la bruma etílica
de mis recuerdos.
Mis noches se iluminan
por los cuerpo brillantes
que me bebo.
Son inmenso santuarios
donde ruedo
con mis tacones altos,
mi vestido nuevo,
donde bailo hasta que las piernas
se sueltan en movimiento.
Mis noches son extensiones
de mis sueños
de mis deseos.
Están enmarcadas de ritmos
melancólicos y perversos,
perfumados de los labios
que se quedaron sin dueños.
Mis noches son borrosas visiones
diluìdas en alcohol,
y en otras adicciones,
revoltijo de brazos, ojos
de palabras, y emociones.
Son difusas manchas
que terminan siempre
envuelta en pieles diferentes,
con sonidos estridentes
con bocas traspuestas,
tumbada en sábanas desconocidas
e inevitablemente, con jaqueca.