Angelluzgris
Poeta recién llegado
Mírame…
porque nadie imagina lo que tú despiertas en mi mente.
Eres ese incendio lento que se cuela entre mis pensamientos
y los convierte en deseo.
Tú…
con tus palabras que rozan mi piel como una sombra,
como uñas suaves arañando mi calma.
Cada vez que me hablas,
siento una caricia que no admites,
pero que sé que me das.
No sabes cómo me desordenas.
Y sí… tiemblo.
Tiemblo por el poder que tienes en mí
sin siquiera tocarme.
¿Te provoco lo mismo?
¿Te arde el pecho cuando piensas en mí
como a mí me arde el alma cuando te nombro en silencio?
Eres terrible, ¿lo sabías?
De esos que trastornan emociones,
que aceleran el corazón
y que disfrutan quedándose en la sombra para observarme.
Dime la verdad…
¿Es todo esto mi imaginación?
Porque yo te digo “ven”,
acércate, cariño…
aunque sepas que te vas a quemar conmigo.
Sabes que voy a tentarte.
Con mis versos,
mis dibujos,
mi voz.
Con todo aquello que no te digo,
pero que sientes.
Dime…
¿qué tan dulce te gusta lo prohibido?
Porque imaginar tu boca
es una condena deliciosa.
Déjame derretirme en lo que provocas.
Déjame caer en tu sombra,
sentir tu respiración,
guardar tus provocaciones en mi piel
y hacerte perder el control
solo con mis palabras.
porque nadie imagina lo que tú despiertas en mi mente.
Eres ese incendio lento que se cuela entre mis pensamientos
y los convierte en deseo.
Tú…
con tus palabras que rozan mi piel como una sombra,
como uñas suaves arañando mi calma.
Cada vez que me hablas,
siento una caricia que no admites,
pero que sé que me das.
No sabes cómo me desordenas.
Y sí… tiemblo.
Tiemblo por el poder que tienes en mí
sin siquiera tocarme.
¿Te provoco lo mismo?
¿Te arde el pecho cuando piensas en mí
como a mí me arde el alma cuando te nombro en silencio?
Eres terrible, ¿lo sabías?
De esos que trastornan emociones,
que aceleran el corazón
y que disfrutan quedándose en la sombra para observarme.
Dime la verdad…
¿Es todo esto mi imaginación?
Porque yo te digo “ven”,
acércate, cariño…
aunque sepas que te vas a quemar conmigo.
Sabes que voy a tentarte.
Con mis versos,
mis dibujos,
mi voz.
Con todo aquello que no te digo,
pero que sientes.
Dime…
¿qué tan dulce te gusta lo prohibido?
Porque imaginar tu boca
es una condena deliciosa.
Déjame derretirme en lo que provocas.
Déjame caer en tu sombra,
sentir tu respiración,
guardar tus provocaciones en mi piel
y hacerte perder el control
solo con mis palabras.