Te lo suplico, mírame.
Detén tu amorfo rostro sobre mi cuerpo.
Rájame, mira cómo me rompo.
Derrámame.
Mírame a través de mi piel, de mi carne.
Recórreme,
al ritmo del agua que cae de tus ojitos,
de los cristales que se rompen a tu paso.
Y bébeme.
Córtame, descuartízame,
pruébame.
Deja para el final el gelatinoso postre,
ilumínate.
Obsérvame desaparecer.
Mira cómo me deshago en tu boca,
cómo me fundo en tu mar infinito.
Saboréame, nunca más tendrás hambre.
Detén tu amorfo rostro sobre mi cuerpo.
Rájame, mira cómo me rompo.
Derrámame.
Mírame a través de mi piel, de mi carne.
Recórreme,
al ritmo del agua que cae de tus ojitos,
de los cristales que se rompen a tu paso.
Y bébeme.
Córtame, descuartízame,
pruébame.
Deja para el final el gelatinoso postre,
ilumínate.
Obsérvame desaparecer.
Mira cómo me deshago en tu boca,
cómo me fundo en tu mar infinito.
Saboréame, nunca más tendrás hambre.