IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Soplo flagrante y cristalino
de un helor incesante,
congela la enfebrecida furia de los astros,
caen soles a las puertas de su fantasía,
estrellas de una solemne soledad,
las orbitas descontroladas
vuelven a ser subyugadas por la gravedad,
pesan los sueños en una realidad condenada,
los milenios desintegran el tiempo,
la codicia del vacío alimenta su final,
deseos de una consciencia exhausta,
todos sus majestuosos portales
conducen a un panorama cruento y desolador,
el precio de la vida es su sentir,
quedarán restos de añoranzas y recuerdos
que entre las cenizas se eternalizarán
formando la sombra que envuelve a nuestros corazones,
designios desesperados,
exasperaciones que enturbian las aguas del olvido,
y sobre los cielos
se aclara el miedo a la muerte.
de un helor incesante,
congela la enfebrecida furia de los astros,
caen soles a las puertas de su fantasía,
estrellas de una solemne soledad,
las orbitas descontroladas
vuelven a ser subyugadas por la gravedad,
pesan los sueños en una realidad condenada,
los milenios desintegran el tiempo,
la codicia del vacío alimenta su final,
deseos de una consciencia exhausta,
todos sus majestuosos portales
conducen a un panorama cruento y desolador,
el precio de la vida es su sentir,
quedarán restos de añoranzas y recuerdos
que entre las cenizas se eternalizarán
formando la sombra que envuelve a nuestros corazones,
designios desesperados,
exasperaciones que enturbian las aguas del olvido,
y sobre los cielos
se aclara el miedo a la muerte.