Dark Shadowlord
Poeta recién llegado
Una sombra en esta noche, viene a posarse a mi cama
y permanece desde el ocaso, hasta que llega la mañana
viene a acompañarme pues otra vez me encuentro olvidada
por las criaturas que no les importa si se desmorona mi alma.
De nuevo mi amiga llega, como invocada por el dolor
una suave caricia me deja, para quitarme el mal sabor
pero aunque su amistad es cálida para mi corazón
cuando me roza su mano, es fría la sensación.
Allá afuera no me aceptan y yo les devuelvo el favor
no he encontrado a alguien que merezca mi total aprobación
Caminando sola deseando probar el sabor
de ese sentimiento que viven los románticos en cada canción.
Duras miradas dirijo al exterior, pues no hallo una buena razón
para portarme amablemente, con estos súbditos de la perdición
que vagan contentos por la vida, esperando una muerte pasiva
de la cual no buscan significado, sólo si es por acción abusiva.
Por los oscuros rincones vago, aprovechándome de uno o de dos
de los errantes de la vida que nunca harán que me sienta mejor
sólo busco un poco de consuelo, para esta gran Soledad
algo que me permita levantar el vuelo, en busca de una ansiada Libertad.
Pero a buscar el vuelo no me atrevo, sin antes poder encontrar
alguien que me haga compañía, porque sola no lo quiero atravesar.
Durante mucho tiempo, mi meta desesperada es alcanzarlo
pero con la frialdad del camino, no me atrevo siquiera a pensarlo.
Por eso mi vida continúa, buscando en los oscuros rincones
a ese ser amado que me haga sentir como en las canciones
de tiernas parejas enamoradas cuyos ojos no miran el camino
pues absortos en los ojos de quien compañía les brinda, olvidan por un rato el destino.
Sé que algún día llegará, me quiero aferrar a esta esperanza
y si la Oscuridad me lo brinda, de seguro merecerá la tardanza.
Me siento sola, eso es verdad; pero hay algo que no puedo negar
que aunque el amor no haya tocado a mi puerta, el odio no deja que desear.
Dedicado a Dama Misteriosa 1976
y permanece desde el ocaso, hasta que llega la mañana
viene a acompañarme pues otra vez me encuentro olvidada
por las criaturas que no les importa si se desmorona mi alma.
De nuevo mi amiga llega, como invocada por el dolor
una suave caricia me deja, para quitarme el mal sabor
pero aunque su amistad es cálida para mi corazón
cuando me roza su mano, es fría la sensación.
Allá afuera no me aceptan y yo les devuelvo el favor
no he encontrado a alguien que merezca mi total aprobación
Caminando sola deseando probar el sabor
de ese sentimiento que viven los románticos en cada canción.
Duras miradas dirijo al exterior, pues no hallo una buena razón
para portarme amablemente, con estos súbditos de la perdición
que vagan contentos por la vida, esperando una muerte pasiva
de la cual no buscan significado, sólo si es por acción abusiva.
Por los oscuros rincones vago, aprovechándome de uno o de dos
de los errantes de la vida que nunca harán que me sienta mejor
sólo busco un poco de consuelo, para esta gran Soledad
algo que me permita levantar el vuelo, en busca de una ansiada Libertad.
Pero a buscar el vuelo no me atrevo, sin antes poder encontrar
alguien que me haga compañía, porque sola no lo quiero atravesar.
Durante mucho tiempo, mi meta desesperada es alcanzarlo
pero con la frialdad del camino, no me atrevo siquiera a pensarlo.
Por eso mi vida continúa, buscando en los oscuros rincones
a ese ser amado que me haga sentir como en las canciones
de tiernas parejas enamoradas cuyos ojos no miran el camino
pues absortos en los ojos de quien compañía les brinda, olvidan por un rato el destino.
Sé que algún día llegará, me quiero aferrar a esta esperanza
y si la Oscuridad me lo brinda, de seguro merecerá la tardanza.
Me siento sola, eso es verdad; pero hay algo que no puedo negar
que aunque el amor no haya tocado a mi puerta, el odio no deja que desear.
Dedicado a Dama Misteriosa 1976