estefania
Poeta recién llegado
Cierro los ojos. Siento el frío en... mi.
Antes soñaba, increíble.
Antes pensaba mil historias, ahora vivo en agonía.
No creo en la depresión porque ni ella me creería,
así que sigo.
Me levanto cada mañana
y continuo hasta escuchar la melodía.
El piano me despierta, me abraza,
aunque solo es una ráfaga que me cautiva.
Vuelvo a respirar y el silencio ha vuelto,
aunque recuerdo que antes era un fiel amigo.
Algún deseo que causó el delirio
conseguiría devolver color a mis mejillas.
Fue aquel abrazo que no existe,
el que necesité en cada esquina y no encontré.
Fue la rabia transformada en sueño,
en desgana, en silencio.
Antes soñaba, increíble.
Antes pensaba mil historias, ahora vivo en agonía.
No creo en la depresión porque ni ella me creería,
así que sigo.
Me levanto cada mañana
y continuo hasta escuchar la melodía.
El piano me despierta, me abraza,
aunque solo es una ráfaga que me cautiva.
Vuelvo a respirar y el silencio ha vuelto,
aunque recuerdo que antes era un fiel amigo.
Algún deseo que causó el delirio
conseguiría devolver color a mis mejillas.
Fue aquel abrazo que no existe,
el que necesité en cada esquina y no encontré.
Fue la rabia transformada en sueño,
en desgana, en silencio.