nesbith
EL MONSTRUO DEL LAGO.
.
Hoy estoy terminando unas alas
sofocado por la tristeza
y me pongo de malas
pues la muerte ufana y con destreza
a mi oído viene
a recordarme que te tiene
en el sueño eterno hundida
y eso es hoy mi paz perdida.
Nunca tuve tu tierno abrazo
ni conocí de tu rostro el fino trazo.
No pude ir a tu entierro
y eso aún atraviesa mi pecho cual hierro,
no puedo ir a tu tumba
no tienes idea cuanto eso a mi corazón derrumba.
Sólo te tengo en versos y sonetos
qué aún me asaltan con lamentos,
quiero dejarte descansar
pero no estoy listo y no es cosa del azar.
Fuiste un ángel en mi vida
¡Cómo me duele tu partida!
Te imagino el edén cuidando
siempre sonriendo
acompañada de dulce fragancia
que las flores regalan a tu presencia.
Te imagino bajo un luminoso cielo
con aves cantando para ti en pleno vuelo,
tú en la brizna fresca con pies descalzos...
Y a pesar de eso me caigo a pedazos,
quizás con el paso del tiempo
agrande más tu Olimpo
y tu recuerdo menos duela
aquí en mi pecho con tu estela.
El momento en que te vea llegará
será 1 segundo y de lejos
pues mi alma maldita allá no irá
pero sobornaré a demonios viejos
derribaré castillos con mis dragones
y cabalgaré sobre eones
pues con mi amor y cariño infinito
tracenderé el mito
de años, un país y la muerte
todo para, por vez primera verte.
.
Hoy estoy terminando unas alas
sofocado por la tristeza
y me pongo de malas
pues la muerte ufana y con destreza
a mi oído viene
a recordarme que te tiene
en el sueño eterno hundida
y eso es hoy mi paz perdida.
Nunca tuve tu tierno abrazo
ni conocí de tu rostro el fino trazo.
No pude ir a tu entierro
y eso aún atraviesa mi pecho cual hierro,
no puedo ir a tu tumba
no tienes idea cuanto eso a mi corazón derrumba.
Sólo te tengo en versos y sonetos
qué aún me asaltan con lamentos,
quiero dejarte descansar
pero no estoy listo y no es cosa del azar.
Fuiste un ángel en mi vida
¡Cómo me duele tu partida!
Te imagino el edén cuidando
siempre sonriendo
acompañada de dulce fragancia
que las flores regalan a tu presencia.
Te imagino bajo un luminoso cielo
con aves cantando para ti en pleno vuelo,
tú en la brizna fresca con pies descalzos...
Y a pesar de eso me caigo a pedazos,
quizás con el paso del tiempo
agrande más tu Olimpo
y tu recuerdo menos duela
aquí en mi pecho con tu estela.
El momento en que te vea llegará
será 1 segundo y de lejos
pues mi alma maldita allá no irá
pero sobornaré a demonios viejos
derribaré castillos con mis dragones
y cabalgaré sobre eones
pues con mi amor y cariño infinito
tracenderé el mito
de años, un país y la muerte
todo para, por vez primera verte.
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