Dreariness
Poeta recién llegado
Desde que te vi, supe que eras para mí,
tan pequeña e inocente,
corriendo hacia la luz siempre,
buscando empaparse con su esplendor.
Contemplé cada instante de tu vida, crecías rápidamente;
a pesar de algunos logros,
tropezaste muchas veces y jamás te rendiste;
mirabas al cielo, juntabas las manos
y te aferrabas fervientemente a aquel ser misterioso,
esperanzada aunque te encontraras destrozada.
Él también te deseaba, eras su ángel preferido,
pero conociste el odio y la soledad antes que el amor,
y ahí me di cuenta que esta batalla
sin tanta lucha y esfuerzo, la iba ganando yo.
Caíste en la oscuridad y nadie tendió su mano en tu auxilio,
aún no podías verme, quería hacerte saber que estaba ahí,
junto a ti; esperándote… mi pequeño ángel caído.
Sé que ahora estas desesperada, me buscas aunque huyes de mí;
sigo aquí en las sombras, puedo verte y alcanzarte.
Sé que ahora me has visto, te llama la atención mi manta negra,
mi rostro oculto, mi voz y mi lengua…
¡finalmente el mal te seduce!...
¡No tengas miedo de mí!... yo te haré sentir en casa,
apartaré el dolor y todo aquello que te aprisiona;
falta poco mi pequeña niña… puedo sentirlo,
y estoy seguro que tú también lo sientes…
Ese fuego está creciendo dentro de ti... ¡déjalo salir!,
refúgiate en mí, no debes temer a la oscuridad…
sólo cierra los ojos y ven a mí… falta poco…
¡falta poco mi pequeña niña, falta poco para que seas mía!.